Si estás planeando pasar unos días en Ibiza, hay una norma no escrita que tienes que cumplir sí o sí: reservar un día para escapar al paraíso vecino (Formentera).
Nosotros lo teníamos claro en nuestro último viaje, así que madrugamos, nos plantamos en el puerto y nos montamos en el ferry rumbo a Formentera por nuestra cuenta. ¡Y menuda bendición de día!
La fama que tiene no es exagerada; esas aguas turquesas que parecen el mismísimo Caribe existen y están a solo media hora en barco.
⚠️ ¡Pero ojo! Al ser una isla tan codiciada y pequeña, si no llevas la ruta un poco masticada de casa te puedes pasar la mitad del día perdiendo el tiempo en colas kilométricas para alquilar la moto o dando vueltas al sol buscando un sitio donde aparcar el coche.
Para que a ti no te pase, en esta guía te vamos a destripar el itinerario cronológico real que hicimos nosotros para exprimir todo lo que ver en Formentera en un día desde Ibiza, aprovechando cada minuto y disfrutando de la isla a tu aire, sin prisas ni excursiones encorsetadas.
🎥 Cruzando el Mediterráneo: Nuestro trayecto en ferry
¿Es posible exprimir Formentera en solo 24 horas? 🤔🧭
La respuesta es un sí rotundo si te mueves en moto y organizas bien el rumbo. Para que veas lo redondo que queda el día sin ir estresado, este es el viaje express que vas a devorar a continuación:
Playas de Postal
Desembarco, ruta en moto y baños en las aguas transparentes de Ses Illetes y Es Pujols.
Sabor Local
Comida marinera en Es Caló de Sant Agustí y un café con vistas espectaculares.
Cultura y Faro
Paseo por el Mercadillo de La Mola, parada en El Mirador y fotos en los acantilados del Faro.
Broche de Oro
Despedida mágica viendo cómo se esconde el sol sobre las rocas de Es Caló des Mort.
09:30 AM 1. Llegada a La Savina y carrera hacia Ses Illetes
El barco atraca en el Puerto de La Savina. Aquí la clave es no entretenerse. Ve directo a recoger tu moto o coche de alquiler (que ya deberías llevar reservado de casa) y pon rumbo norte hacia el Parque Natural de Ses Salines.
¿Por qué tanta prisa? Porque vamos a la playa más famosa de España: Ses Illetes. Si vas a partir de las 11:30 de la mañana, la entrada de coches se colapsa, los parkings se llenan y te tocará dar la vuelta. Llegar antes de las 10:00 es la diferencia entre tener el paraíso para ti solo o ver una marea de sombrillas.
Cuando aparques y cruces la pasarela de madera, vas a entender la fama que tiene. Es una lengua de arena blanca finísima rodeada de aguas tan transparentes y calmadas que parecen una piscina olímpica. Camina un poco hacia la punta (hacia el norte) para alejarte de la entrada principal; cuanto más andes, más solos estaréis.
💰 Tasas de Acceso al Parque Natural (Ses Illetes)
Al ser un espacio protegido, el acceso en vehículos a motor está regulado y controlado mediante una pequeña tasa ecológica que se paga en la barrera de entrada:
- 🏍️ Motos: Entre 2€ y 4€ (dependiendo de si es temporada media o alta). ¡Súper barata y entras casi seguro!
- 🚗 Coches: Entre 5€ y 7€. Las plazas son muy limitadas. Si vas en coche, la puntualidad es de vida o muerte.
- 🚲 Bicicletas, peatones y vehículos eléctricos: ¡Acceso 100% gratis! Si has alquilado un coche eléctrico, pasas por la cara.
10:00 AM 2. Ses Illetes: El «Caribe» del Mediterráneo a primera hora
Nada más pasar la barrera de control del Parque Natural y aparcar el vehículo, caminamos por las pasarelas de madera y… ¡bum! Nos quedamos con la boca abierta. Mi marido y yo nos miramos y dijimos lo mismo: las fotos no le hacen justicia. Lo que tienes ante tus ojos es una lengua de arena blanca y fina escoltada por un agua tan ridículamente turquesa, transparente y calmada que parece una piscina gigante. No tiene nada que envidiarle a las postales del Caribe.
Como llegamos temprano (nuestro mejor acierto del día), pudimos pasear con total tranquilidad hacia la zona norte de la playa.
💡 Un truco de nuestra cosecha de disfrutones: No te quedes plantado justo donde termina la pasarela principal, camina unos 5 o 10 minutos hacia la punta. Cuanto más andes, más fina se vuelve la lengua de tierra y más solos estaréis para disfrutar del entorno.
Nosotros aprovechamos esas primeras horas para darnos un baño espectacular sin agobios, pasear por la orilla y hacernos la típica foto de postal con el agua cristalina cubriéndote solo por los tobillos. Es un auténtico lujo flotar en ese mar antes de que empiecen a llegar los catamaranes grandes repletos de turistas desde Ibiza.
Disfruta del paraíso al máximo, sácate mil recuerdos y ve recogiendo las cosas sobre las 12:00 del mediodía. Toca secarse, ponerse las chanclas y cambiar radicalmente de paisaje: nos vamos a cruzar la isla de punta a punta hacia el salvaje y magnético sur.
14:30 PM 4. Parada técnica: Homenaje sin postureo en el centro
Después de la caminata desde el faro, el estómago ya nos rugía con ganas. Para huir de las trampas para turistas, mi marido y yo nos fuimos directos al centro de la isla a comer buen producto local en un sitio auténtico de los de toda la vida.
🍽️ Can Forn
Salimos rodando y listos para la tarde. Si vas en temporada alta, haz como nosotros y llama para reservar antes de ir al faro, porque se llena hasta arriba. ¡Café tomado y seguimos la ruta!
16:30 PM 5. Mercadillo de La Mola: Puro buen rollo hippie
Con las pilas cargadas después de comer, volvimos a arrancar la moto para subir hacia el Pilar de la Mola. Las curvas y las vistas desde arriba son una pasada. Destino: su famoso Mercadillo Artesanal, el rincón más auténtico de la isla. El ambiente es brutal, hay música en directo en la plaza y los artesanos venden cosas hechas por ellos de verdad, nada de recuerdos chinos industriales. Edu y yo aprovechamos para pasear sin prisa y picamos con un par de cositas hechas a mano.
17:30 PM 6. El mirador de Formentera y el Faro de La Mola
Al salir del mercadillo, nos subimos a la moto y paramos primero en El Mirador. Las vistas aquí arriba son una salvajada: se ve perfectamente lo estrecha que es Formentera, con el mar a ambos lados y los colores turquesas dibujando la costa. Foto rápida de postal y seguimos la carretera hasta el final.
Allí te espera el imponente Faro de La Mola, colgado en unos acantilados de más de 120 metros que caen a plomo sobre el mar. El sitio impone un montón, el viento sopla con ganas y la sensación de paz es total. Mi marido y yo nos quedamos un buen rato embobados mirando el horizonte infinito.
Con el punto más alto de la isla visitado, toca dar la vuelta. Volvemos a bajar la carretera porque nos vamos directos a buscar el rincón definitivo para ver cómo se esconde el sol. ¡A por el último empujón!
20:30 PM 7. El atardecer: El broche de oro en Es Caló des Mort
Para cerrar el día, mi marido y yo lo teníamos claro: queríamos despedirnos de la isla con un atardecer de esos que no se olvidan. Nos fuimos directos a los acantilados de Es Caló des Mort. Sentarte en la roca con el motor de la moto ya apagado, una cerveza fría en la mano y ver cómo el sol se esconde tiñendo el cielo de fuego es una auténtica locura.
Y hasta aquí nuestra ruta de un día por libre. Formentera engancha, y recorrerla sintiendo el aire en la cara es una experiencia que tienes que vivir sí o sí. ¡A disfrutar del paraíso!
💡 Consejos de oro para exprimir Formentera en 24 horas
Formentera tiene una magia que te atrapa desde el primer minuto; es de esos sitios que hay que pisar al menos una vez en la vida. Si vais a ir a contrarreloj para verla en un solo día, apunta estos ases bajo la manga para comerte el paraíso sin agobios:
Ni te lo pienses. Te da una libertad brutal, te olvidas por completo de los atascos y aparcas gratis al ladito de la arena en cualquier cala.
Bañador, toalla, protección solar y calzado cómodo para bajar a las calas de roca. No necesitas cargar con nada más para un día entero.
En los sitios auténticos de la isla las mesas vuelan en un abrir y cerrar de ojos. Ten claro dónde vais a comer y llama un par de días antes.
